En breve nos encontramos, una vez más, con la celebración de San Valentín y como cada año todos los blogs se llenarán de publicaciones con referencias al amor y al romanticismo. Ya lo he dicho en otros post, soy muy poco romántica, aunque si muy sensible, que una cosa no quita la otra, evidentemente. Empatizo muchísimo con el dolor de los demás haciéndolo casi propio, pero no me dejo llevar por fruslerías en lo que a mí se refiere. Soy dura como el pedernal en muchas cosas y a estas alturas pocas situaciones sentimentales me hacen un daño real... ⭐
Pero hoy más que centrarme sobre los sentimientos, algo muy personal, me quiero centrar sobre el color del amor, la ternura y la sensualidad por excelencia: el rosa empolvado, tonalidad del rosa que en decoración es perfecta cuando quieres mantener espacios etéreos y con una especial sensibilidad, creando una sensación de maquillaje en polvo que embellece cualquier ambiente ❍
La elegancia y suavidad que ofrece este tono es innegable. Combinar distintas tapicerías con el rosa empolvado como telón de fondo, siempre ofrecerá una imagen calmada y sensible, siendo perfecto para combinarlo con tonos pastel, madera natural y sobe todo, con dorados. El binomio rosa-dorado siempre funciona en equilibrio perfecto para crear un ambiente lujoso sin demasiada estridencia, siempre que las piezas doradas sean en su justa medida ↩
Y como éste año el terciopelo ha entrado con mucha fuerza sobre todo en la decoración de las tapicerías de nuestros sofás y cabeceros de cama, esta tonalidad es maravillosa para recrear ese ambiente sensual y refinado que estas piezas requieren siempre. Simplemente perfecto ⇪
TDC

























