Pocas veces 37 metros cuadrados dan tanto, tantísimo de sí. Y si hablamos de un espacio que transmite tanta paz, confort, personalidad y diseño maravillosamente encantador, entonces ya hablamos de palabras mayores. Y es que pocas veces te encuentras en la blogesfera con casas tan especiales como ésta, que a pesar de su reducido tamaño no reflejan esa sensación de escasez que debería y se espera. Bien al contrario, sus escasos metros están aprovechados de tal manera que parecen multiplicados por diez gracias a una inteligente decoración y a un aprovechamiento estupendo de los mismos, donde no echas en falta ninguna comodidad ya que tiene todas las que podrías buscar ➽
Su decoración claramente nórdica y más bien minimalista aporta ese toque moderno y juvenil que el espacio requiere. Un espacio casi único especialmente pensado para una persona o una pareja, que adore los tonos neutros, la sencillez en sus líneas y los espacios acogedores con mucha luz natural. Una enorme cama llena de mullidos cojines te llama nada más entrar, mientras tanto sus altos techos, sus enormes ventanales y el suelo de anchos tablones de madera en blanco roto, hacen el resto ↩