No siempre tener un espacio limitado es sinónimo de limitar la decoración al mínimo. A veces un buen interiorista sabe como conseguir que ese espacio se convierta en ingenioso, original y con muchos detalles personales diferentes que lo hagan destacar por encima de su tamaño.
Es lo que ocurre con este loft de apenas 30 metros cuadrados, donde su poder reside en sus altísimos techos a los que se les ha sacado un provecho extraordinario a base de combinar dos colores, el verde esmeralda y el blanco, para delimitar dos zonas bien diferentes pero comunicadas entre sí al tratarse de un único espacio ❒
Gracias a la gran imaginación de los interioristas Interiors Homeandwood este pequeño espacio de 30 metros se ha duplicado al haber colocado la zona del dormitorio justo encima de la zona de cocina a modo de dúplex, con lo que cada dependencia tiene su propio lugar dentro de un rectángulo maravillosamente bien distribuido sin perder cada una su esencia y propósito ❦
La parte inferior donde se ubica el salón, la cocina y el baño, no cede su espacio a ninguno ya que están perfectamente delimitados a diferencia de otros loft al uso, pero todos se integran magistralmente gracias a un precioso suelo de madera colocado en grandes espigas de tonalidad clara, mientras en el baño totalmente de diseño, juega con un azulejo cerámico en el mismo verde esmeralda que el dormitorio. Esa misma madera clara es la que cubre las puertas de los armarios en la cocina y el blanco de las paredes perpetúa la diferencia entre ambas alturas. Un efecto óptico de limpieza y claridad que amplia el espacio al máximo y no cansa al ojo ⇪
Pocas piezas decorativas con mucha fuerza y gran personalidad elegidas por el propietario, dejan clara la intención de convertir este apartamento en algo muy especial ☯


























